La OMS pide aumentar impuestos al azúcar para combatir la crisis de salud global

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En un reciente comunicado oficial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un llamado urgente a los Estados miembros para implementar políticas fiscales más agresivas contra el consumo de azúcar. El organismo argumenta que la imposición de gravámenes significativos a las bebidas azucaradas es una herramienta eficaz para frenar el avance de las «epidemias silenciosas» del siglo XXI: la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Según la OMS, el azúcar presente en los refrescos y jugos procesados no tiene valor nutricional y su ingesta desmedida está colapsando los sistemas de salud.

La directriz de la OMS se centra en la necesidad de que los impuestos sean lo suficientemente altos como para generar un cambio real en el comportamiento de compra de los ciudadanos. La fuente de Euronews destaca que el organismo internacional considera el azúcar añadido como uno de los enemigos principales de la salud pública contemporánea, ya que su bajo costo actual facilita el acceso excesivo por parte de poblaciones vulnerables, especialmente niños y jóvenes. Al aumentar el precio final del producto, la OMS espera que la industria se vea obligada a reformular sus recetas para reducir el contenido de edulcorantes calóricos.

Desde la perspectiva del análisis sanitario, el reporte enfatiza que las enfermedades derivadas del consumo de azúcar representan un gasto masivo para los gobiernos. El incremento de impuestos no solo actuaría como una barrera preventiva, sino que también generaría ingresos adicionales para el Estado que podrían reinvertirse en programas de nutrición y salud preventiva. La OMS subraya que el azúcar es un factor de riesgo evitable y que la inacción política ante el cabildeo de la industria de bebidas está costando millones de vidas al año debido a complicaciones metabólicas crónicas.

Finalmente, la organización internacional instó a que las políticas impositivas no se limiten únicamente a las bebidas, sino que se considere todo el espectro de alimentos ultraprocesados con alto contenido de azúcar. El objetivo para este 2026 es que al menos la mitad de los países del mundo cuenten con marcos regulatorios estrictos sobre estos productos. La OMS concluye que la salud no debe estar supeditada a los intereses comerciales y que la reducción del consumo de azúcar es una prioridad absoluta para alcanzar las metas de desarrollo sostenible y longevidad en la población global.

RealRisk/ Fuente: OMS