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Coca-Cola anuncia su nuevo refresco con azúcar de caña en EE. UU., lo que podría favorecer a productores mexicanos, justo cuando México estudia aumentar los impuestos especiales a bebidas azucaradas en su presupuesto 2026; los cañeros ven en esta fórmula una oportunidad para exportar más y compensar los efectos del impuesto.
Proveer azúcar de caña a Estados Unidos se perfila como una estrategia para sortear los próximos impuestos especiales en México. Según información del artículo de Milenio, la Miscelánea Fiscal para 2026 podría incluir un incremento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para bebidas saborizadas que contengan azúcares añadidos, instrumento que se ajusta conforme al índice inflacionario.
En respuesta a esto, Coca-Cola anunció que lanzará en Estados Unidos una versión de su refresco endulzado con azúcar de caña, en lugar del jarabe de maíz de alta fructosa, lo cual podría abrir una «ventana» para los productores mexicanos de caña. Juan Carlos Anaya, del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), ha señalado que este cambio puede beneficiar al sector azucarero del país si se amplían las exportaciones hacia EE. UU. y se negocian mejoras dentro del marco del T-MEC.
La producción nacional de azúcar de caña en México es importante: en el ciclo 2024-2025 se produjeron alrededor de 4.77 millones de toneladas, con una proyección de 5.1 millones para 2025-2026 si continúan las condiciones climáticas favorables. Estados como Veracruz, Jalisco y San Luis Potosí tienen un papel destacado en la producción.
Sin embargo, los cañeros advierten que enfrentan retos serios: costos de producción elevados, competencia desleal de productos importados, bajísimos precios internos y una reducción de cuota para exportaciones. Por su parte, la industria refresquera ya se prepara para ajustar fórmulas, costos y estrategias de exportación. Arca Continental, una de las embotelladoras principales, señala que se han iniciado los cambios necesarios para cumplir con la nueva demanda.
En cuanto a la política fiscal, el IEPS sobre bebidas saborizadas con azúcar añadida se revisa cada año y los ajustes se hacen al alza conforme a la inflación.
La decisión final sobre los nuevos gravámenes se dará a conocer con la presentación del Paquete Económico 2026 ante el Congreso, donde se definirá el monto exacto y las condiciones.
RealRisk/ Fuente: Milenio