KDP acuerda compra de JDE Peet’s y sufre caída bursátil del 11% 

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Keurig Dr Pepper (KDP), empresa formada en 2018 con la fusión de Keurig Green Mountain y Dr Pepper Snapple Group en una operación de 18.700 millones de dólares, anunció un giro radical en su estrategia. La compañía confirmó la compra de JDE Peet’s, uno de los grupos cafeteros más grandes del mundo, y al mismo tiempo reveló que se dividirá en dos empresas públicas independientes: un gigante global de café y una compañía norteamericana de bebidas. El anuncio refleja que la integración de café y refrescos no generó las sinergias prometidas hace ocho años y provocó una fuerte reacción en los mercados: las acciones de KDP cayeron 11 % tras darse a conocer la noticia, señal de la preocupación de los inversionistas por los costos, la complejidad del proceso y la incertidumbre sobre el futuro de ambas compañías.

En 2018, la industria de consumo presenció una de sus fusiones más ambiciosas. Keurig Green Mountain, líder en café en cápsulas, y Dr Pepper Snapple Group, propietario de marcas icónicas como Dr Pepper, Snapple y 7UP, unieron fuerzas en una transacción valorada en 18.700 millones de dólares. Así nació Keurig Dr Pepper (KDP), con la promesa de combinar dos mundos distintos bajo un mismo techo y generar sinergias capaces de potenciar el crecimiento.

Ocho años después, esa integración llega a su fin. KDP anunció que ha alcanzado un acuerdo para adquirir JDE Peet’s, uno de los mayores grupos cafeteros del mundo, dueño de marcas reconocidas como Jacobs, Douwe Egberts y Peet’s Coffee. La operación, que se espera cerrar en el primer semestre de 2026, será el punto de partida para una reestructuración profunda: la compañía se dividirá en dos entidades públicas independientes.

De esta separación surgirán dos caminos distintos. Por un lado, una compañía global de café, que integrará los activos de Keurig con JDE Peet’s y buscará consolidar un portafolio internacional robusto en un mercado que sigue en expansión. Por el otro, una empresa norteamericana de refrescos, tés y aguas, que mantendrá marcas emblemáticas como Dr Pepper, Snapple y 7UP, y que se enfocará en reforzar su posición en un mercado de bebidas de más de 300.000 millones de dólares.

La operación se estructurará como una escisión libre de impuestos, lo que permitirá a los accionistas mantener participación en ambas compañías. Más allá de los detalles financieros, la decisión es una admisión tácita de que la fusión de café y refrescos no logró las sinergias prometidas en 2018. En la práctica, integrar categorías con dinámicas de consumo, cadenas de valor y estrategias de crecimiento tan distintas resultó más complejo de lo esperado.

Un golpe inmediato en los mercados

El anuncio tuvo una repercusión instantánea en Wall Street. Las acciones de KDP se desplomaron 11 %, reflejando la incertidumbre de los inversionistas frente al costo y la complejidad del proceso. La caída también puso sobre la mesa un tema clave: el apalancamiento. Con esta operación, se estima que el ratio de deuda de la empresa alcance alrededor de 5 veces su EBITDA hacia finales de 2026, muy por encima de los niveles actuales, tradicionalmente más cómodos.

Aunque la dirección confía en que la sólida generación de caja permitirá reducir la deuda rápidamente, el mercado reaccionó con escepticismo. Para muchos analistas, la noticia no solo expone el desafío financiero inmediato, sino que reabre la discusión sobre la lógica estratégica de haber combinado café y refrescos en primer lugar.

Críticas y confianza en el futuro

Los analistas de Barclays fueron claros: calificaron el anuncio como una admisión explícita de que la fusión original no creó las sinergias previstas, y subrayaron la “lógica cuestionable” de haber mezclado negocios tan diferentes.

Aun así, la dirección de KDP presentó un panorama optimista para las dos nuevas compañías. La futura empresa de café se beneficiará del alcance internacional de JDE Peet’s y de la capacidad de innovación de Keurig, mientras que el negocio de bebidas buscará mantener su agilidad y liderazgo en el mercado norteamericano. El plan de liderazgo ya está definido: el CEO Tim Cofer encabezará la compañía de refrescos, mientras que el director financiero, Sudhanshu Priyadarshi, asumirá la dirección del negocio cafetero.

Un giro audaz

La decisión de dividirse marca un giro estratégico audaz para KDP. Por un lado, reconoce las limitaciones de su estructura actual y, por otro, apuesta a que dos compañías enfocadas en sus propios mercados podrán maximizar mejor el valor para los accionistas.

La caída bursátil de 11 % muestra la incertidumbre que despierta este cambio en el corto plazo. Sin embargo, también deja abierta la posibilidad de que, una vez concluida la separación, el mercado reconozca el valor estratégico de especializarse, en lugar de mantener un matrimonio de conveniencia entre café y refrescos que nunca terminó de convencer.

RealRisk/ Fuente: TIKR